Michele Depalma nació en Terra di Bari (Rutigliano 1928). Su padre, Vito, deseaba que Michele practicaba economía o ingeniería. Pero el joven muestra desde pequeño inclinaciones únicas para la pintura, que serán problemas por su padre. Ya en la escuela primaria traza con dibujos de tiza en la carretera asfaltada de su casa. De sexto grado, Michele es enviado a un internado nacional en Bari, Domenico Cirillo. A partir de ahí, cada mañana los internados fueron llevados a asistir a clases en la escuela en el antiguo convento de San Domenico y luego en los años de Liceo Scientifico, en lo Scacchi.

En este contexto de exclusión estricta (que más influyò en la formación de un carácter tìmido pero adusto y orgullosamente introvertido) Michele confirmó su solitario amor por la pintura. Invirtìa 5 libras de plata que cada semana su padre le daba como premio por sus estudios en la compra de equipos para la pintura. Se procuraba publicaciones o postales de obras de arte que èl copiaba. En épocas de vacaciones pintaba en el techo de la casa en Rutigliano.

Al final de la escuela secundaria Michele requiere dramáticamente a su padre su elección: “O me voy a la Academia de Nápoles o me hago vagabundo”. Así Vito Depalma se resigna, y permite a Michele que se preparara de forma privada para los exámenes de admisión en la Academia de Nápoles, lo que supera con buenos resultados, con el treinta.

En 1949, el joven Michele vive el impacto de una ciudad devastada por el trauma de la guerra y la posguerra. Del diferente internado en Bari se adapta a vivir en el corazón de Spaccanapoli, entre callejas pobladas por traficantes y prostitutas. Vive allì por muchos años, hasta la finalización de los estudios de la Academia y más allá.

La formación de Depalma está fuertemente marcada en Nápoles en relaciòn con su maestro de la pintura, Emilio Notte. El artista “Pugliese por casualidad” (nació en Ceglie, provincia de Brindisi, en el año 1891 por los padres venetos) presidió la Academia napolitana desde 1929. Habìa llegado después de ganar fama como pintor de vanguardia futurista.

Entre 1950 y 1951, al segundo año de la Academia, Emilio Notte insiste en que su alumno predilecto se transfiere en Milán, a la Academia de Brera. Michele se deja convencer, pero su estancia en Milán, tiene una duración de sólo dos meses. De regreso en Nápoles, completó sus estudios en el 1953. El breve interludio en Milán, sin embargo, le llevó a conocer a Carlo Carra y a conocer a otros artistas que enseñaban en Brera como Marino Marini, Carpi, Funi.

Artísticamente Michele Depalma tuvo éxito desde muy temprana edad. Junto a las ediciones de la Exposiciòn nacional de las Academias de Bellas Artes y a la exposición del bicentenario de Nápoles, aún como estudiante, participó en el III Premio nacional de pintura del Golfo de La Spezia del ’51 y a la II Exposiciòn de pintura del Mayo del ’52 en Bari. En ’53 expuso en la tercera edición de la Exposiciòn nacional de las Academias de Milán y a la Exposición de arte sacra de la Academia de Nápoles. Ese mismo año también realizó su primera exposición individual en Roma en la Academia de San Luca. De aquí comenzó una intensa actividad de exposición, que se hizo más grande en los años cincuentas. En esos años, él estuvo presente en la mayor parte de los premios (en particular, los de La Spezia, de Francavilla, de Bari y de Villa San Giovanni) y en primer lugar en la Bienal de Venecia del ’56, donde expuso, Làmpara negra,Verde copa y Adele, y a la Cuadrienal de Roma del 59, en la que presentó Figura, Paisaje Pugliese, Gris Pugliese.

Al mismo tiempo, también comenzó su carrera como profesor, y desde elcurso ’53-’54, durante dos años, fue profesor asistente a la càtedra de adornado dibujado e inmediatamente después a la de Pintura con Notte. Un cargo que ocupó hasta el 1961, cuando pasó a la función. Estudiante primero y luego un ayudante, ambos de Brancaccio, y en especial de Notte, Michele Depalma se formó, por lo tanto, en este contexto, y también tuvo que elegir entre las varias líneas de investigación marcadas y cuidadas por sus compañeros de clase, así como por los maestros de mayor edad y más joven. Una distinción que abre interesantes perspectivas en el trabajo cultural de la época en el ambiente de Nàpoles. Se podían ver las diferentes posiciones estéticas que solían vivir en la Academia de Nápoles: la línea de estructuración post-cubista de Emilio Notte, el reformismo prudente post-impresionista de Ciardo, el sòlido barroquismo del napolitano Giovanni Brancaccio.

Los estudiantes de Notte por otro lado, al hacer los honores de la guerra al anciano y autorizado profesor, no dudaron en poner en práctica su exhortación a “desenterrar” rutas críticas nuevas y diferentes de las suyas. Depalma continuó desarrollando su propio camino personal, alejado de los movimientos de neovanguardia napolitana que marcaron los años cincuentas con convulsiones posteriores.

Pero el verdadero viraje ocurriò en el 1959,cuando Depalma tomò parte a una reseña de “Jovenes pintores italianos” organizada en Vienna en el ambito del VII “Festival mundial de la juventud y de los estudiantes. El artista vio en la galería de la Academia de Nápoles una exposición de Vincenzo Ciardo que proponìa una textura densa y el ritmo de piezas cortas de color neodivisionista. Esto dio lugar a visiones vibradas del campo de Salento que ensalzaban el ritmo melancólico de las muricce, unas piedras alejadas de la tierra roja , de las ramas de los olivos en halos de la puesta del sol o de la luna.

Èl se quedò alumbrado reencontrando la Apulia que habìa dejado. El impacto de la innovación de Ciardo sobre la pintura de nuestro artista se manifestó de inmediato en dos paisajes expuestos a la Cuadrienal de Roma en el mismo 1959. El puntillismo sentimental de Ciardo, su personal “revolución del color” en términos de descomposición de percepción del paisaje de Salento, en definitiva llevaron al joven Depalma en las calles de la abstracción considerada una transfiguración de lo real. O sea ” forma en la fabricación”, la Gestaltung teorizada por Paul Klee en las lecciones al Bauhaus.

El paisaje que pintó en Verano alude vagamente a la costa alta desde las partes de Mola. De hecho, el artista comenzó a asistir con mayor regularidad la zona a sur de Bari, en los periodos de regreso en Rutigliano. Con el primer sueldo se compró una motocicleta, desciende hasta el Adriático equipado de carpeta con tizas, casi para revivir la práctica del en plein air.

Una etapa importante de esta nueva ruta es la galería personal en 1965 en Bari “La vernice”, inaugurada en el Palacio Diana en la plaza Massari por artistas que enseñaron en la escuela secundaria de arte. Michele sabía que “había tomado un duro disparo a su carrera como pintor que procedía de la provincia”. Pero incluso ellos han alcanzado, a 40 años, un equilibrio entre la pintura y la vida.

En 1967 se le concedió una transferencia de la Academia para convertirse en profesor de pintura en la escuela de arte en Bari y decidió dejar Nápoles y volver a vivir en Rutigliano. En 1968, a principios de marzo, se celebró una exposición individual en Monopoli, en la galería “La Campanella” por medio de Luigi Russo, el senador-pintor-patrono del sur de Bari y su gran admirador. La importancia de la exposición de Monopoli es que entre las personas en la inauguración de la galería habìa la sobrina del senador Russo, Lucía Saponara, quien se convirtió en su esposa el 6 de diciembre 1969.

La inmersión de Michele Depalma en el ambiente de Bari fue confirmada inmediatamente por la exposiciòn que llevó a cabo antes de casarse en octubre de 1969, en la galería del círculo artístico “Michelangelo” (dirigida por Cesare Marino) que con èl inauguró una serie de exposiciones en nuevas instalaciones más amplias en Via Andrea da Bari. Fue uno de los síntomas del fervor que animaba a una ciudad que todavía se siente en el ascendente, sin prestar atención a los signos de ansiedad en los últimos sesenta y ocho serpenteante entre los jóvenes. Grandes variaciones en su camino se pueden ver en su segunda exposición individual en el “Vantaggio” de Roma, diciembre 1970 que incluyó un amplio repertorio de obras de los años sesenta. Nuevos retazos intensos de formas “de un coágulo del recuerdo (sólo un balcón, un grupo de árboles de palma, un vuelo de terrazas, un interior de Puglia, un pequeño pedazo de mar).” Se dispusieron en un color “calificado como trasparencia modulada de luz sobre una superficie refractada”. Cómo ver las cosas a través de los prismas de cristal o recortes de espejos.

Un importante cambio lingüístico es el nuevo contexto cultural en el cual Depalma tiene que actuar en Bari: el clima que lo lleva en octubre de 1970 a hacer parte del grupo fundador de los artistas de Centrosei, asociación cultural con una galería fotográfica en el teatro Petruzzelli. Ellos eran Umberto Baldassarre, Mimmo Conenna,Sergio Da Molin, Michele Depalma, Franca Maranò, Vitantonio Russo. Ellos trataban de ofrecer – se podìa leer en los artículos de incorporación – “las pruebas más importantes de vivir la cultura y el arte que caracterizan nuestra época” y presentar “las artistas más dispuestas a los problemas de nuevos lenguajes visuales”. El nacimiento de Centrosei marcó la culminación de las agitaciones que habían dado lugar , en el 1966 a una proliferación de galerías con impulsos a la renovación de varios artistas jóvenes después de la Biennale di Bari 1966. Favoreciò tambièn rutas cercanos entre “nuevas situaciones” pop, conceptuales, performativas, pobres, mientras que varios eventos públicos y privados entre 1969 y 1971 llevaban en la ciudad los desordenes en curso en el arte internacional.

Sin embargo, después del establecimiento del grupo, apareció clara la diversificación entre los seis.La prematura muerte de Umberto Baldassarre (1972) y las diferencias artísticas condujeron a la disolución del grupo que Depalma dejó en 1973. El Centrosei fue la sóla y breve experiencia de grupo en el itinerario de introversión solitaria de nuestro personaje. Mientras tanto Depalma recibió la Cátedra de pintura en la Accademia di Bellas Artes de Bari fundada en 1971, bajo la dirección de Roberto De Robertis. Enseñó a varias generaciones de estudiantes hasta el 1994. En el año 2002 el obispo Mons.Padovano lo quería como Director artístico del Museo Diocesano de Monopoli.

Los textos se toman del catálogo de la exposición El laberinto de la pintura. Michael Depalma. Obras 1950-2013, (Bari, Galería Provincial de Arte “Corrado Giaquinto,” 16 noviembre 2013 – 30 marzo 2014) de Clara Gelao, editado por Mario Adda Editore, Bari © Derechos de Autor 2013.


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MICHELE DEPALMA